HOMENAJE A LA DRA. BETTY MÉNDEZ DE PÉREZ
Este acto de Homenaje a quien lo merece, a quien sigue estando con nosotros, a quien realmente forjó una generación de antropólogos físicos guiados por un conocimiento profundo en la materia, una rigurosidad científica y unas normas del deber, el comportamiento y la puntualidad, cónsonos con un profesional de la investigación, sin lugar a duda valió la pena.
¿Por qué? Porque nos permitió festejar con un motivo sincero, la admiración y el respeto, porque, unió en un solo día, a alumnos, a colegas de distintos confines del mundo, a su familia, siempre con un recuerdo presente en común, la Profe Betty.
Porque contribuyó a que cada miembro de Asesórate, sumara una buena idea, para que el evento fuera un éxito, para que no faltara nadie ni nada, para que nuestra Homenajeada se sintiera en casa. Un ejemplo más que el trabajo en equipo es el que funciona. ¡Gracias!
Porque, además evidencia que el tiempo pasa, pero las personas y sus hechos quedan. Esto es muy importante. Permite discernir con claridad y certidumbre que no equivocaste tu camino, que encontraste en él grandes personas y que caminar juntos, formar equipos, es lo que realza el valor de la ciencia.
Por mi parte, me siento contenta, satisfecha. Puedo decir, un Homenaje que se concibió desde el cariño sincero, la admiración y el agradecimiento a una gran Profesora.
Creo que la mejor forma de escribir este Hablemos del evento, es a varias manos. Paso ahora la pluma a Josefa, quien ha sido artífice en la consolidación de este evento y quien habiendo escuchado las palabras de nuestra homenajeada expresa: “…El resumen que hemos escuchado es una hermosa memoria de su vida. Y precisamente, quiero aprovechar este espacio, para compartir una breve reflexión académica sobre el tema: La utilidad de las memorias en la investigación. La memoria no es solo un recuerdo nostálgico. En la ciencia, la memoria, entendida como la suma de la trayectoria, la experiencia y el legado documentado, es una herramienta esencial. El legado que hoy celebramos de la Dra. Méndez es una prueba irrefutable de ello. En la investigación, especialmente en la Antropología Física o Biológica, la memoria opera en dos niveles cruciales y la Dra. Méndez ha sido un referente constante por su exigencia académica, ética, disciplina y orden en la investigación. Esto es la memoria metodológica en acción. Ella nos ha enseñado que la forma en que se realiza la investigación es tan vital como el resultado. La memoria de su rigor es lo que nos previene de cometer errores del pasado y lo que asegura la calidad de la data hoy. Es su ejemplo de cómo hacer bien una medición, cómo interpretar un dato y cómo mantener la integridad científica. Su compromiso con el orden nos dejó claro que la metodología rigurosa debe ser una memoria institucional que se transmite de generación en generación, garantizando que el conocimiento sea acumulativo y fiable.
El segundo nivel es la memoria documental, la que se plasma en su valiosa producción científica. Su reciente artículo: “Travesía académica: desde la curiosidad hasta la especialidad” publicado en la revista Anales de Nutrición (2025, https://doi.org/10.54624/2025.38.1.005 ) exhibe lo que es una memoria en sí misma. No solo presenta datos, sino que contextualiza su travesía, ofreciendo el mapa de un recorrido intelectual de gran magnitud, en el que cada uno de nosotros ha jugado su papel. Su trabajo se convierte, una vez más, en una referencia bibliográfica de primer orden. Su constancia y dedicación reflejan que la memoria no es estática, es un recuerdo dinámico que se actualiza continuamente.
La Antropología de la Profesora Betty no es una disciplina de museo, es una ciencia aplicada que ha fortalecido campos como la salud, la nutrición y el deporte. Aquí es donde la utilidad de estas memorias se hace tangible.
Hoy, al festejar su legado académico y humano, estamos celebrando la utilidad de la memoria personificada. La Profe Betty nos ha dejado más que artículos; nos ha dejado una memoria didáctica en el aula, una memoria ética en la investigación y una memoria afectiva en cada encuentro sostenido. Ella nos enseñó que la mejor forma de honrar el pasado científico no es solo recordarlo, sino utilizarlo para avanzar. Ella es la colega íntegra y el referente constante de una travesía de excelencia, curiosidad y compromiso…”
Querida Profe Betty – Dra. Betty Méndez de Pérez: la huella que ha dejado en nosotros no es solo un recuerdo. Es la memoria viva que nos impulsa. Gracias, hemos aprendido mucho. ¡Gracias por su inmenso legado!



Josefa Orfila – Adelaida Struck – Rita Amelii – Mony Vidal – Francisco J Fernandez